Hola, soy Antonio Sánchez, y desde el último curso de la carrera de arquitectura llevo pivotando mi ámbito profesional. Ahora mi meta es jubilarme lo antes posible y disfrutar al máximo de mi mujer e hijo.

Empecemos por el principio.

Estudié Arquitectura en Alicante, pero pronto vi que a nivel profesional no me iba a dar muchas alegrías, así que, ampliando áreas de conocimiento, comencé a dedicarme al diseño gráfico.

En la primera empresa en la que me contrataron a tiempo completo evolucioné gracias a los compañeros del departamento de Marketing, adquiriendo conocimientos no solo de diseño, sino de marketing online en general y de implementación en WordPress en particular.

Primer trabajo como desarrollador web

Una cosa es a lo que te dediques dentro de tu puesto de diseñador gráfico y otra cosa es que en tu contrato ponga que eres desarrollador web (a efectos prácticos ponía “Programador”).

Con cada proyecto, con cada compañero, aprendía más y más acerca de cómo se pueden hacer las cosas, todas diferentes y no por ello equivocadas. Aprendí la importancia del SEO, la ayuda que suponen las campañas de Ads, el cariño por una buena arquitectura de contenidos y que todo es posible dentro del desarrollo web.

Gran paso en mi evolución profesional

En el momento en que me creí lo que valía y me despojé de mi gran síndrome del impostor, fui capaz de exigir más y a no conformarme con lo primero que me ofrecían.

Fue la única manera de conciliar el trabajo por cuenta ajena con mi nueva situación personal: me había convertido en padre.

En el ámbito personal tenía las cosas muy claras desde que tengo uso de razón, y aunque fuera un tópico, a mi me reportaba tranquilidad y me permitía enfocarme en mi lado profesional.

Estas cosas son tan simples como tener una vivienda propia, disponer de tiempo para la familia y no depender económicamente de un solo jefe o cliente.

¿Qué entiendo yo como jubilación?

En el primer párrafo menciono que mi meta es jubilarme lo antes posible. La mayoría de personas relacionan la jubilación con los 65-67 años, tener un sueldo sin tener que estar en un puesto de trabajo y tener tiempo para dedicarselo a lo que uno quiera, como cuidar de los nietos o tener un jardín.

Para mi la jubilación ciertamente mantiene algunos de esos puntos pero se diferencia en lo más costoso: esperar a los 67 años para alcanzar ese estado. Como parte de la generación Y, más comúnmente conocida como Millennials, ya he dado por hecho de que el gobierno español no iba a tener para mi esa nómina cuando llegara a los 67.

Entonces, alcanzando un punto óptimo de tiempo para mi, mi mente, mi educación, tiempo para mi familia, para mi hogar, para mi jardín y tiempo para desarrollar mi actividad profesional he llegado a la conclusión de que una jornada de 5 horas al día, durante 4 días a la semana.

Además de esta semana laboral de 20 horas, muy lejos aún de la de Timothy Ferris…

Continuará…

[ Ultima revisión 21/10/2019 ]