Trayectoria profesional: especialización o transversalidad

Especialización Laboral o Transversalidad

Este tema cortito lo traigo porque para mí es un tema que siempre me ronda la cabeza desde que tengo un pie dentro del mercado laboral.

Este tema ya lo comenté en el artículo de repaso de objetivos mid 2020.

¿Qué prefieren las empresas, un perfil específico que sepa desarrollar una única tarea a la perfección o un perfil transversal que sea capaz de realizar tareas relacionadas con la principal o tenga facilidad para adaptarse a nuevos cometidos?

Escucha este artículo en audio, en el podcast de la escalera.

Definición de especialización y transversalidad laboral

Antes de nada me gustaría definir lo que significa cada cosa:

La especialización es el proceso por el que nos centramos en un ámbito intelectual/profesional restringido en lugar de abarcar todas las actividades posibles o querer aprender de todo. En algunos ámbitos, como el médico, estas actividades o ámbitos restringidos se denominan especialidades.

Simplificando mucho este concepto, la especialización puede referirse al número de tareas diferentes que cada uno realiza dentro de su actividad laboral, cuanto mayor sea el número de tareas diferentes, menos especializado está.

Otro ejemplo de la “no especialización” sería el SEO que también hace implementaciones, consultorías, diseño y optimización. Aunque todas estas tareas están relacionadas y son necesarias entre ellas, este SEO no estaría especializándose, sino que estaría transversalizando.

La transversalidad en el ámbito formativo/laboral consiste en disponer de una serie de habilidades o conocimientos que te permitan ejecutar una serie de actividades diferentes dentro de una empresa.

Capacitación cruzada o cross-training

En un artículo de principios de 2019, una empresa de trabajo temporal y recruiting, decía que cada vez más, las empresas estaban apostando por perfiles profesionales capaces de desarrollar distintas funciones, favoreciendo así un flujo de trabajo, haciéndolo más fluido y eficaz.

En la formación o en la evolución profesional dentro de una empresa, la transversalidad se conoce también como capacitación cruzada o cross-training (no confundir con la modalidad deportiva con nombre de marca).

El cross training tiene como objetivo proporcionar una preparación práctica y teórica para que los trabajadores puedan asumir nuevos roles dentro de la empresa.

Osea, que es una formación que normalmente tiene lugar dentro de los puestos de trabajo. Hasta hace bien poco, muchos profesionales abandonan sus puestos de trabajo, motivados por una inexistente posibilidad de desarrollarse profesionalmente dentro de la empresa.

El cross-training es beneficioso tanto para la empresa como para el trabajador

Es por esto que muchas empresas comenzaron a motivar a estos trabajadores dándoles la posibilidad de cubrir otros puestos de trabajo diferentes a aquel que estaban desempeñando.

De este modo los trabajadores se sentían motivados nuevamente, y el sentimiento de pertenencia se hace más presente, al saber que es capaz de hacer diferentes tareas dentro de la empresa.

Además está la generación Y (los millenials) y la generación Z (los centennials), que aspiran a desarrollarse profesionalmente en diferentes empresas y sectores, se aburren rápido y no se sienten atados a nada, a diferencia de la generación anterior, que buscaban la estabilidad de un puesto de trabajo.

Especialización o transversalidad en época de Coronavirus

Estamos en un periodo de nuestras carreras, coincidiendo con la crisis mundial a causa del COVID y la incertidumbre económica a medio plazo, que impide a las empresas improvisar y arriesgar.

Ya estemos trabajando por cuenta ajena o autoempleados, nos empezamos a replantear nuestra situación, sobre todo si se da el caso en el que el sector en el que estábamos trabajando se ha visto tan perjudicado que nos hemos visto en la necesidad de reinventarnos o de saltar de sector.

En mi caso personal, a lo largo de mi carrera profesional, me he desarrollado transversalmente dentro de las empresas en las que he pasado un tiempo considerable, y al salir al mercado como Freelance o autónomo me cuesta decidirme en qué especializarme, o si debería venderme como un profesional “transversal”.

Es por esto que en el último año me asalta la duda de:

¿Qué querrán realmente las empresas, aunque no lo sepan expresar?¿Un perfil especialista que les ayude en una tarea específica o un perfil transversal y adaptable que se mueva como pez en el agua reinventándose y mejorando varios palos de la empresa?

¿Qué necesitan las empresas? Que los aspirantes se pongan en su lugar

Pensando en este tema, he tenido la suerte de comentarlo con Rubén Rojas, compañero de SinOficina, y creador de BiffWin.com, experto en productividad y búsqueda de empleo.

Rubén me comentaba que hay que ponerse en el lugar de las empresas que están en búsqueda de trabajadores o servicios externos. Estas empresas están buscando un perfil para cubrir una necesidad específica

Y, aunque no sepan expresarlo, necesitan un perfil especializado para cubrir esa necesidad específica. Una persona o empresa que les ayude a alcanzar un objetivo determinado o a “tapar un agujero”.

A la hora de postularte a ese puesto de trabajo o a esa demanda de servicio, tienes que venderte exclusivamente como experto (aunque no me guste usar esa palabra) de esa necesidad.

Todo lo que demuestres que sabes, además de lo que buscan, son puntos extra, pero como no cubras a la perfección aquello para lo que se te va a contratar, olvídate del curro. 

Además, si tienes un precio alto, si muestras todas tus armas, entenderán que ese valor reside en la multitud de conocimientos y no en la especialización. Por lo que perderás posiciones con respecto a otros postulantes al trabajo.

Por eso, Rubén dice que siempre hay que mostrarse y venderse laboralmente como un especialista en aquello que se necesita. Quitando de la primera plana el resto de conocimientos.

La formación basada en competencias: las Soft Skills

El mayor motivante de la transversalidad es el cambio de paradigma: en lugar de apostar por un aprendizaje basado en conocimientos específicos, se trata de adquirir “competencias”.

Hay que olvidarse en “voy a aprender PHP” o “voy a aprender Python”.

Se trata de priorizar las capacidades instrumentales en lugar de los conocimientos. Por ejemplo saber programar, saber vender, saber comunicar ideas, saber documentarse o buscar información…

Otras herramientas que se ajustan a las necesidades de innovación y desarrollo de proyectos que demandan las empresa son:

  • Design Thinking
  • Resolución de conflictos
  • Pensamiento creativo
  • Pensamiento lateral
  • Metodologías de desarrollo de proyectos como Agile o Scrum

Aunque no necesites alardear de ellas, todas estas habilidades te ayudarán a desarrollarte profesionalmente, tanto dentro de una empresa como emprendiendo.

Seguro que no estás nada de acuerdo con mis ideas

¿Lo hablamos en los comentarios?

Fotografía principal realizada por Quino Al en Unsplash

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